Energía
Observa si entra aire de la calle a tu casa por el borde de las ventanas y las puertas. Gran cantidad de la energía calorífica que se pierde se debe a un mal aislamiento de la casa.
Cocinar en casa es más sano, se aprovecha mejor la energía que en los platos preparados y contamina menos que la comida para llevar. Además …¡ahorras dinero!
Si apagas 10 minutos antes el horno de lo que indica la receta, el calor residual mantendrá el proceso de cocción. Acelera el proceso de cocción usando una olla a presión. Reduce los tiempos y consume entre un 50% y un 75% menos de energía que una olla normal.
Si pintas las paredes interiores de tu casa con colores claros y mantienes limpias las ventanas, harás que las habitaciones sean más luminosas y reducirás la necesidad de luz artificial. Además, harás que tu casa funcione en armonía con la luz solar.
Probablemente los electrodomésticos (nevera, microondas, horno, lavadora, lavavajillas, etc…) sean los aparatos que más energía consumen en las casas. Cuando tengas que cambiar algo de ellos, hazlo por el modelo de menor consumo que encuentres. Amortizarás la inversión con la energía que ahorres durante los primeros años de vida de tu electrodoméstico.
Regula la temperatura interna de la nevera entre 3 y 5 grados y la del congelador a 15 grados bajo cero. Con esa temperatura es suficiente para mantener los alimentos en perfecto estado y además ahorras energía.
Comprueba que las puertas de la nevera y el congelador cierran bien, pon un trocito de papel y si sale cuando la puerta está cerrada debes cambiar el aislamiento para evitar que se escape el aire frío.
Coloca la nevera en un lugar lejano de los fogones, el calentador y los radiadores. Deja como mínimo
Hace falta mucho más tiempo, agua y energía para obtener alimentos de los animales que de los vegetales. Trata de reducir tu consumo de carne a 1 ó 2 veces por semana y gástate lo que ahorres en carne orgánica y criada en tu zona.
Reduce tu dependencia al aire acondicionado filtrando el sol que entra por las ventanas. Pon cortinas y persianas y abre las cortinas para que entre aire y se ventile. Hazlo a la inversa en el invierno y evitarás el frío. Si aún así, usas el aire acondicionado, procura usar uno que sea de bajo consumo.
Desenchufa los aparatos de la red cuando no los uses. Para que no consuman energía no basta con apagarlos y dejarlos en modo Standby, puesto que siguen consumiendo. ¡Este gesto puede reducir hasta un 10% de la factura de la luz! Es importante sobre todo en los aparatos digitales como
Ir en bici es un hábito sano, ecológico y barato. Cada
Apaga la pantalla del ordenador cada vez que te levantes de la mesa. Al igual que no dejarías el secador funcionando si vas a dejar de usarlo un rato, ¿por qué ibas a hacerlo con el ordenador? Aunque esté puesto el salvapantallas sigue gastando casi lo mismo que cuando está funcionando. Utiliza un salvapantallas de color negro en lugar de fotografías de paisajes o de tus amigos. Gastarás menos energía.
Antes de encender la luz, asegúrate de que estás aprovechando al máximo la luz diurna. Pon el escritorio cerca de la ventana y evita tu propia sombra al usarlo. Las bombillas de bajo consumo, consumen una cuarta parte de la energía que consumen las bombillas tradicionales. Además duran ¡hasta 10 veces más!
Es absurdo tener la calefacción encendida cuando no hay nadie en casa o cuando estamos durmiendo. Apaga la calefacción 30 minutos antes de irte a la cama…¡la factura bajará seguro! Si la calefacción de tu casa es a base de radiadores, asegúrate de no calentar los muebles; no los tapes poniéndolos detrás de los muebles.
04/06/2009 - 04:36:35